Masaje deportivo: recupera, previene y mejora tu rendimiento
El masaje deportivo es una herramienta concreta para atletas y personas activas: reduce tensión, acelera la recuperación y ayuda a prevenir lesiones. No es solo relajación; se trabaja sobre músculos y fascia con técnicas específicas para mejorar la movilidad y el rendimiento.
Beneficios y cuándo hacerlo
Un masaje deportivo bien aplicado ofrece varias ventajas: acelera la eliminación de ácido láctico tras entrenos intensos, mejora el flujo sanguíneo para que los músculos reciban más oxígeno, reduce rigidez y facilita la movilidad. ¿Cuándo reservarlo? Antes de una competición puede usarse como calentamiento con maniobras suaves para activar tejidos. Después del esfuerzo conviene una sesión de recuperación para relajar nudos y disminuir el dolor tardío. Para problemas crónicos o desequilibrios posturales es mejor un plan regular: una sesión semanal o quincenal según carga de entrenamiento.
Técnicas, precauciones y consejos prácticos
Las técnicas comunes incluyen effleurage (deslizamientos), petrissage (amasamiento), fricciones para puntos tensos, compresión y liberación miofascial. Cada técnica tiene un objetivo: por ejemplo, las fricciones rompen adherencias, la liberación miofascial recupera espacio entre músculos y fascia. Habla con el terapeuta sobre intensidad: un masaje profundo puede ser útil, pero no siempre inmediatamente después de una sesión muy intensa.
Precauciones importantes: evita masaje profundo si hay inflamación aguda, fiebre, trombosis, heridas abiertas o fracturas. Si tienes dudas, consulta primero con tu médico o fisioterapeuta. Si sientes hormigueo, dolor agudo o mareo durante la sesión, comunícalo al masajista y detén la maniobra.
Consejos prácticos antes y después: llega bien hidratado, evita comidas copiosas justo antes y programa tiempo para descansar tras la sesión. Después de un masaje de recuperación puedes aplicar frío si hay inflamación localizada; si buscas relajación muscular, un poco de calor suave ayuda. No es raro sentir ligera rigidez 24-48 horas después: es una señal de que los tejidos se están readaptando.
Cómo elegir un buen terapeuta: busca formación en masaje deportivo o fisioterapia, experiencia con atletas y referencias. Pregunta por la duración, el coste y las técnicas que usa. Si entrenas en un deporte concreto (ciclismo, running, crossfit), un profesional familiarizado con esa actividad entenderá mejor las demandas y los puntos críticos.
En Portal Masajes WebPime recomendamos planificar sesiones según tu calendario de entrenos: picos de carga requieren más cuidado y, a veces, más sesiones cortas. Comunica tus molestias, metas y frecuencia de entrenamiento; así el terapeuta podrá adaptar la sesión para que vuelvas a entrenar mejor y sin dolor.