¿Alguna vez has sentido que tu cuerpo se resiste a moverse como antes? Esa rigidez persistente, esa sensación de que el músculo no responde con fluidez, suele tener una causa oculta: los tendones contracturados son estructuras fibrosas que han perdido su elasticidad natural debido a trauma, inmovilización prolongada o sobrecarga repetitiva. Cuando estos tejidos quedan