Masaje con serpientes: qué es, riesgos y cómo elegirlo seguro
El masaje con serpientes consiste en colocar serpientes no venenosas sobre la espalda y dejar que se deslicen, usando su peso y movimiento para crear sensaciones de presión y cosquilleo. Lo verás en spas exóticos y como espectáculo en algunos destinos turísticos. Antes de probarlo, conviene saber qué ofrece y qué puede salir mal.
¿Qué prometen los centros? Afirman que el movimiento reptiliano relaja músculos tensos, produce sensaciones únicas y ayuda a reducir estrés por la novedad. Algunas personas dicen sentir alivio por la estimulación sensorial; otras lo prueban por curiosidad. No existen protocolos estandarizados ni evidencia científica sólida que respalde efectos terapéuticos concretos.
Riesgos y precauciones
Las principales preocupaciones son mordeduras, alergias, transmisión de bacterias y el estrés del animal. Aun cuando usen especies no venenosas, una serpiente asustada puede morder. La higiene es clave: las pieles de reptiles pueden portar Salmonella y otras bacterias. Pide ver certificados sanitarios, protocolos de limpieza entre clientes y que el personal conozca el manejo seguro del animal.
Consulta tu médico si tienes piel sensible, heridas abiertas, alergias o sistema inmune comprometido. Evita este masaje si estás embarazada o si tienes fobia a los reptiles. Exige que las serpientes estén en buena salud y que no muestren señales de maltrato.
Ética y bienestar animal
El trato de los animales debe ser una prioridad. Pregunta cómo se mantienen las serpientes, sus horarios de descanso y si participan de manera voluntaria o están sedadas. Evita lugares que las mantienen en malas condiciones, las fuerzan a situaciones estresantes o las exhiben sin cuidado. Si te preocupa el bienestar animal, valora alternativas que no impliquen seres vivos, como masajes con piedras, técnicas ayurvédicas o terapias manuales.
Si decides probarlo, hazlo en un centro con buena reputación, lee opiniones de otros clientes y pregunta antes de la sesión. Lleva ropa adecuada y evita llevar objetos que puedan asustar a los animales. Durante la sesión, indica al terapeuta si la presión es incómoda o si notas cualquier reacción alérgica.
Toma en cuenta que el masaje con serpientes es más una experiencia sensorial que una técnica terapéutica probada. Puede ser llamativo y funcionar para quienes buscan algo distinto, pero conlleva riesgos para la salud humana y animal. Informa, pide garantías de higiene y rechaza cualquier lugar que no ofrezca transparencia sobre el cuidado de las serpientes. Si lo que buscas es relajación sin controversia, explora alternativas más seguras y con respaldo profesional.
Antes de reservar, pregunta por la formación del personal y si el centro tiene seguros que cubran incidentes. Comprueba fotos reales del lugar y pide referencias. Ten claro el precio y lo que incluye la sesión. En algunos países esta práctica está regulada; infórmate localmente para evitar problemas legales. Si lo quieres por turismo, combina la experiencia con actividades culturales responsables. Y si notas algo raro durante la sesión, para inmediatamente y reclama en el momento: tu seguridad y la del animal deben primar siempre antes, durante, después.