Flexibilidad y movimiento: cómo ganar libertad en tu cuerpo

¿Te cuesta agacharte, girar rápido o recuperar después del ejercicio? Mejorar la flexibilidad y la movilidad no es solo estirar: es aprender a mover las articulaciones con control y sin dolor. Aquí tienes pasos claros y prácticos para sentirte más ágil en la vida diaria y en el deporte.

Qué diferencia flexibilidad y movilidad

La flexibilidad es cuánto rango de movimiento tiene un músculo o tendón. La movilidad incluye eso más la estabilidad y el control de la articulación. Puedes tener músculos flexibles pero mala movilidad si no controlas el movimiento. Trabaja ambas cosas para resultados reales.

Rutina práctica de 10 minutos para todos los días

Hazla al despertarte o después de calentar 3 veces por semana como mínimo. No busques el dolor: trabaja hasta sentir tensión suave y respirando profundo.

  • Movilidad de tobillos (1 min): círculos y flexiones con apoyo en la pared. Mejora la marcha y las sentadillas.
  • Balanceo dinámico de piernas (1 min por lado): hacia adelante y lateral, con control para mejorar la cadera.
  • Puente de glúteos (2x10): activa la cadena posterior y protege la espalda baja.
  • Rotaciones torácicas (1 min por lado): en cuatro apoyos, lleva la mano al techo; ideal para el giro de la columna.
  • Estiramiento de femoral activo (1 min por lado): pie en banco bajo, empuja el talón y mantiene la postura activa, no pasiva.
  • Estiramiento pectoral en puerta (1 min): abre el pecho para mejorar postura y respiración.

Si tienes más tiempo, añade 5–10 minutos con foam roller o una pelota para liberar puntos de tensión antes de la rutina.

¿Y las terapias? La liberación miofascial, el masaje deportivo y técnicas como Feldenkrais o Hellerwork trabajan la fascia, la postura y la conexión entre movimiento y respiración. No son magia, pero combinadas con práctica regular aceleran la mejora. La terapia craneosacral puede ayudar a personas con tensión crónica que afectan la movilidad; consulta a un profesional si hay dolor persistente.

Consejos fáciles para no retroceder: calienta siempre antes de exigir rango de movimiento completo; prioriza la técnica sobre forzar el estiramiento; respira lento durante las repeticiones; progresa semana a semana (más repeticiones o profundidad). Si sientes dolor agudo o parestesias, para y busca a un especialista.

¿Quieres integrar esto en tu día? Haz pequeños hábitos: subir escaleras con paso completo, sentarte con la espalda erguida y hacer pausas activas cada 45 minutos. La consistencia gana: 10 minutos diarios producen más efecto que una sesión larga cada dos semanas.

Si tienes una lesión o dolor crónico, combina estas rutinas con apoyo profesional. Con práctica y paciencia, tu cuerpo recupera movimiento y energía —y eso se nota en cómo te sientes cada día.

Entrenamiento Feldenkrais: Renovando tu Visión sobre la Actividad Física
dic, 31 2023

Entrenamiento Feldenkrais: Renovando tu Visión sobre la Actividad Física

¡Hola! Hoy os quiero hablar sobre algo que ha cambiado mi manera de entender el ejercicio: el método Feldenkrais. Esta práctica me ha abierto los ojos a una forma de fitness que se centra en la conciencia a través del movimiento, ayudándonos a movernos con mayor eficiencia y menos esfuerzo. Es increíble cómo pequeños ajustes en nuestros movimientos habituales pueden incrementar la flexibilidad y mejorar nuestra postura. ¡Os animo a explorar conmigo este enfoque refrescante y enriquecedor hacia el bienestar físico!