Masaje ayurvédico: técnicas y beneficios para tu bienestar

El masaje ayurvédico combina movimientos largos, presión en puntos energéticos y aceites calientes para equilibrar cuerpo y mente. Nació en la medicina tradicional india y hoy se adapta a necesidades modernas: relajación, digestión, sueño y alivio de tensiones. Si buscas una terapia que actúe sobre niveles físicos y emocionales, este masaje suele funcionar bien.

En la práctica se usan aceites como sésamo, coco o hierbas infusionadas según tu dosha (Vata, Pitta o Kapha). No hace falta saber tu dosha con exactitud: un terapeuta cualificado te preguntará por tu estado de salud, sueño, digestión y nivel de estrés antes de elegir el aceite y la técnica. El objetivo es restaurar la circulación, suavizar la fascia y calmar el sistema nervioso.

Qué esperar en una sesión

Una sesión típica dura entre 60 y 90 minutos. Empezarás tumbado sobre una camilla, con ropa ligera o desnudo según tu comodidad; el aceite se aplica en todo el cuerpo con movimientos rítmicos. El terapeuta puede trabajar zonas profundas o suaves según lo que necesites. También se incorporan maniobras en cabeza y pies y, en algunos casos, masaje abdominal para mejorar la digestión.

Si tienes problemas de hipertensión, embarazo en curso, heridas abiertas o ciertas enfermedades crónicas, coméntalo antes. El masaje ayurvédico es potente: puede provocar somnolencia, liberación de emociones o sensación de calor. Bebe agua tras la sesión para ayudar a eliminar toxinas y descansa al menos unas horas si es posible.

Consejos prácticos y frecuencia

Para aprovecharlo mejor, prueba estas ideas: agenda una sesión por semana si buscas cambios notables en sueño o estrés; cada dos semanas si lo quieres para mantenimiento. Haz auto-masajes cortos (Abhyanga) en casa con aceite tibio antes de ducharte: cinco a diez minutos en piernas, brazos y abdomen calman y nutren la piel. Evita comidas pesadas justo antes de la sesión y come ligero después.

Busca un centro con terapeuta formado en Ayurveda y lee opiniones. Pregunta por la calidad de los aceites y las medidas de higiene. Si tienes dudas sobre efectos médicos, consulta a tu médico antes de comenzar.

El masaje ayurvédico no es una solución mágica, pero sí una herramienta efectiva para reducir tensión, mejorar el sueño y apoyar tu bienestar general. Si lo pruebas con el respeto y la regularidad adecuados, suele dar resultados visibles en pocas sesiones.

Evita el masaje si tienes fiebre, infecciones agudas, fracturas recientes o dermatitis grave. Si estás en tratamiento oncológico o tomando anticoagulantes, habla antes con tu oncólogo y con el terapeuta; algunos movimientos son demasiado intensos. Para quienes tienen dolor crónico, combinar sesiones regulares con estiramientos suaves y yoga restaurativa potencia los resultados. También ayuda cuidar la alimentación: comidas ligeras y calientes después de la sesión favorecen la digestión y la sensación de ligereza.

Pregunta al reservar por la formación del terapeuta y los aceites. Lleva ropa cómoda y una media hora después para recuperarte. Muchas personas notan alivio desde la primera sesión; lo ideal son tres para evaluar cambios.

Ayurvedic Massage: Descubre la Magia de un Viaje Sanador
abr, 23 2025

Ayurvedic Massage: Descubre la Magia de un Viaje Sanador

Explora qué hace especial al masaje ayurvédico, sus beneficios para el cuerpo y la mente, y por qué tantas personas en Occidente lo tienen en su radar. Con consejos y datos curiosos, aprenderás cómo este ritual milenario puede ayudarte a reducir el estrés, aliviar dolores y equilibrar tu energía. Conoce los aceites, técnicas y recomendaciones prácticas antes de tu primera sesión. Este artículo es tu guía sencilla y directa para empezar a probar los masajes ayurvédicos en tu vida cotidiana.