Técnicas de cupping: guía práctica y segura
¿Te interesa el cupping pero no sabes por dónde empezar? Aquí tienes una guía clara para entender las técnicas más comunes, qué esperar en una sesión y cómo cuidarte después. Voy a contarte lo esencial sin rodeos para que tomes decisiones informadas y te sientas cómodo al probar esta terapia.
Tipos de cupping y cómo funcionan
El cupping usa ventosas para crear succión sobre la piel. Hay tres formas principales: cupping seco (ventosas que succionan y se dejan), cupping húmedo (se hacen pequeñas incisiones antes de aplicar la succión) y cupping con movimiento (las ventosas se deslizan con aceite). Las ventosas pueden ser de vidrio, plástico o silicona; cada material cambia la intensidad y la sensación.
La succión aumenta el flujo sanguíneo local y relaja músculos tensos. En cupping húmedo se busca eliminar pequeñas cantidades de sangre para reducir presión local, pero exige más cuidados higiénicos. El cupping con movimiento suele ser más suave y muy útil para liberar nudos superficiales.
¿Duele? La sensación varía: desde cosquilleo o presión hasta molestia leve. Las marcas redondas que quedan en la piel son normales y desaparecen en días o semanas.
Beneficios prácticos y cuándo evitarlo
Mucha gente nota alivio de dolor muscular, menos rigidez y mayor sensación de relajación tras una sesión. También puede ayudar con tensión de cuello, hombros y espalda, y acelerar la recuperación tras entrenamientos intensos. Si buscas mejorar circulación superficial o liberar zonas muy tensas, el cupping puede complementar un masaje manual.
No es recomendable si tienes: problemas de coagulación, piel muy frágil, heridas abiertas, fiebre alta o ciertas enfermedades crónicas sin autorización médica. Tampoco lo uses durante embarazo sin consultar a tu profesional de salud. Si tomas anticoagulantes, coméntalo antes de la sesión.
Consejos prácticos antes de tu primera sesión: llega con la piel limpia, evita alcohol y medicamentos que aumenten sangrado, y pregunta por la esterilización de material. Pide al terapeuta que explique la técnica y la intensidad de succión antes de empezar.
Cuidados después del cupping: hidrata la piel con agua y crema suave, evita saunas y exposiciones largas al sol 24-48 horas, y mantén la zona limpia si hubo cupping húmedo. Si notas dolor intenso, fiebre o signos de infección, busca ayuda médica.
Para elegir terapeuta, verifica formación en terapias manuales, reseñas y protocolos de higiene. Una buena sesión combina explicación clara, consentimiento y ajuste de intensidad según tu tolerancia.
¿Te animas a probarlo? Empieza con una sesión suave para ver cómo responde tu cuerpo y ajusta según resultados. El cupping funciona mejor como parte de una rutina de cuidado, no como solución única.