Rutina de acupresión para aliviar estrés y molestias comunes
¿Tienes 10 minutos y quieres sentirte mejor? La acupresión es una técnica fácil que puedes hacer en casa: presionar puntos concretos del cuerpo para relajar músculos, calmar la ansiedad o disminuir dolores ligeros. Aquí tienes una rutina práctica, paso a paso, sin tecnicismos.
Cómo hacer la rutina (5–15 minutos)
1) Prepárate: siéntate cómodo o túmbate. Calienta las manos frotándolas hasta que notes calor. Respira profundo tres veces para bajar el ritmo.
2) Intensidad: aplica presión firme pero no dolorosa. Debe sentirse como una presión intensa tolerable; si duele mucho, afloja. Mantén cada punto entre 30 y 90 segundos y haz respiraciones largas mientras presionas.
3) Orden práctico: trabaja ambos lados del cuerpo. Presiona un punto en el lado derecho, luego repite en el izquierdo antes de pasar al siguiente.
Puntos clave que puedes usar hoy:
- LI4 (Hegu): en el hueco entre el pulgar y el índice. Buena para dolores de cabeza y tensión facial. Atención: evitar en embarazo.
- PC6 (Neiguan): en el antebrazo, a dos o tres dedos del pliegue de la muñeca, entre los tendones. Muy útil para náuseas, ansiedad y palpitaciones leves.
- Yintang: entre las cejas. Ideal para calmar la mente y mejorar el sueño breve. Presiona suave y respira.
- GB20 (Fengchi): en la base del cráneo, a los lados de la columna. Excelente para tensión de cuello, vértigo leve y cansancio ocular.
- ST36 (Zusanli): unos cuatro dedos debajo de la rótula y a un dedo hacia fuera de la tibia. Aporta energía y ayuda la digestión.
Consejos prácticos y cuándo evitarla
Haz la rutina una vez al día si estás empezando. Si te va bien, puedes repetirla por la mañana y antes de dormir. Combínala con respiración lenta: inhalar por 4, sostener 2, exhalar 6 ayuda a potenciar el efecto relajante.
Evita presionar sobre heridas, erupciones, venas varicosas visibles o músculos con inflamación aguda. No presiones puntos abdominales o SP6 durante el embarazo (pueden estimular contracciones). Si tienes enfermedad crónica, cirugía reciente, fracturas o dolor persistente más de dos semanas, consulta a un profesional antes de seguir.
Si durante la presión notas mareos, náuseas fuertes o dolor intenso, suelta la presión y descansa. La acupresión es una herramienta de autocuidado, no un reemplazo de diagnóstico médico. Si funciona bien, puedes integrarla en tus descansos laborales o antes de dormir para reducir el estrés y mejorar la postura.
Prueba esta rutina tres días seguidos y mira cómo te sientes. Si notas mejoras, incorpórala de forma sencilla en tu día a día: 10 minutos pueden cambiar cómo te enfrentas a la tensión y al dolor leve.