Rungu Africano: Descubre este Masaje Tradicional y sus Beneficios

¿Has escuchado hablar del rungu africano? Es un masaje de origen tribal que combina presión profunda con movimientos rítmicos. Se usa para liberar tensiones, mejorar la circulación y conectar con la energía corporal.

¿De dónde viene el rungu?

El término "rungu" proviene de una vara ceremonial usada en varias tribus del África subsahariana. Con el tiempo, esa herramienta se adaptó a técnicas de masaje. Los curanderos locales descubrieron que al golpear suavemente la piel con el rungu se activaban puntos de presión similares a los acupunturales.

Cómo se hace un masaje rungu

Primero, el terapeuta calienta ligeramente la varilla o utiliza una versión de madera lisa. Luego, aplica aceites esenciales para facilitar el deslizamiento. El proceso incluye tres fases:

  • Calentamiento: movimientos circulares suaves sobre hombros y espalda.
  • Pulsación rítmica: golpecitos firmes pero controlados en áreas de mayor tensión, como cuello, zona lumbar y muslos.
  • Enfriamiento: estiramientos ligeros y respiración profunda para asentar la energía.

Todo dura entre 30 y 45 minutos y no requiere equipamiento costoso. Puedes probarlo en casa con una varilla de bambú o madera, siempre cuidando la presión para evitar molestias.

Los usuarios reportan mejoras inmediatas en la movilidad articular, disminución del dolor muscular y una sensación de relajación profunda. Además, el ritmo constante ayuda a regular la respiración y reducir el estrés mental.

Si buscas un método distinto al masaje sueco o thai, el rungu africano es una opción fresca y efectiva. Busca un profesional certificado que conozca las técnicas tradicionales o aprende con tutoriales fiables antes de intentarlo por tu cuenta.

En resumen, el rungu combina tradición cultural con beneficios modernos: libera tensiones, mejora la circulación y aporta una experiencia sensorial única. ¿Te animas a probarlo? Tu cuerpo te lo agradecerá.