Liberación contractural de tendón: qué esperar y cómo recuperarte
Si sientes que un tendón está rígido y limita tu movimiento, podrías estar frente a una contractura que requiere liberación contractural de tendón. No siempre implica cirugía: hay opciones conservadoras y procedimientos quirúrgicos. Aquí te explico de forma práctica qué es, cuándo se indica y qué hacer después para volver a moverte bien.
¿Qué es y cuándo se recomienda?
La liberación contractural de tendón busca soltar tejido tenso que impide el movimiento normal. Se recomienda cuando los estiramientos y la fisioterapia no bastan y la limitación afecta actividades diarias o causa dolor constante. En algunos casos se hace mediante técnicas manuales y tratamientos como inyecciones de toxina botulínica; en otros, cuando la contractura es rígida o crónica, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico para liberar el tendón.
Antes de decidir, un profesional —fisioterapeuta o cirujano— valorará tu historial, la causa (trauma, inmovilización prolongada, cicatriz) y la funcionalidad. La idea es elegir la opción que recupere movilidad con el menor riesgo posible.
Recuperación: pasos prácticos y qué necesitas saber
La recuperación depende del método. Con tratamiento conservador (fisioterapia, movilizaciones, liberación miofascial) suele notarse mejora en semanas. Si hay intervención quirúrgica, la rehabilitación es clave y puede durar de 6 a 12 semanas o más según el tendón y la complejidad.
Consejos prácticos que funcionan en casi todos los casos:
- Sigue las indicaciones del equipo médico y de fisioterapia: el plan individualizado acelera la recuperación.
- Control del dolor: el manejo adecuado (medicación y frío/calor según indicación) permite hacer ejercicios sin sobrecargar.
- Movilidad gradual: empieza con movimientos suaves y controlados, luego pasa a ejercicios activos y fuerza excéntrica cuando lo autorice el terapeuta.
- Terapias complementarias: la liberación miofascial, masaje terapéutico y técnicas de terapia manual pueden mejorar la elasticidad y reducir tensión. Úsalas como complemento, nunca como sustituto del plan médico.
Ejemplos prácticos de ejercicios que suelen aparecer en programas de rehab: estiramientos pasivos controlados, movilizaciones articulares suaves, ejercicios de rango de movimiento y trabajo excéntrico progresivo para fortalecer el tendón sin irritarlo.
Señales para volver al profesional: aumento de dolor, hinchazón que no cede, pérdida de función o signos de infección tras una cirugía. Si algo no va bien, consulta rápido.
En resumen: la liberación contractural de tendón puede ser conservadora o quirúrgica. Lo esencial es un diagnóstico claro, un plan de rehabilitación bien guiado y combinar técnicas manuales y ejercicios según lo indique el especialista. Si quieres, puedo ayudarte a identificar artículos del portal sobre terapias complementarias y ejercicios para complementar tu recuperación.