Beneficios de cupping: qué es, para qué sirve y cómo aprovecharlo

El cupping, o terapia de ventosas, usa copas para crear succión en la piel. Eso aumenta el flujo sanguíneo local y afloja tejidos tensos. Si buscas alivio muscular, mejor circulación o reducir dolores, el cupping puede ayudar como complemento al masaje.

Entre los beneficios más frecuentes están: alivio del dolor muscular y articular, reducción de la tensión y de los puntos gatillo, mejora de la movilidad y apoyo en procesos de recuperación después del ejercicio. También muchas personas notan menos rigidez y sensación de mayor bienestar tras varias sesiones.

Cómo es una sesión

Una sesión típica dura entre 20 y 40 minutos. El profesional limpia la piel y coloca las ventosas sobre la zona a tratar. Hay dos métodos comunes: ventosas fijas que se dejan varios minutos y deslizantes que se mueven sobre la piel con aceite. Algunas técnicas usan calor para generar succión; otras emplean bombas de vacío o ventosas de silicona que puedes quitar y poner tú mismo.

Si se realiza cupping húmedo (con pequeñas incisiones), se hace solo por terapeutas formados y con protocolos de higiene estrictos. El cupping seco es más común y menos invasivo. Tras la sesión pueden quedar marcas circulares rojizas o moradas; son normales y suelen desaparecer en 3 a 10 días.

Precauciones y consejos prácticos

No todos deben hacerse cupping. Evítalo si tienes piel inflamada, heridas abiertas, problemas de coagulación, embarazo avanzado o si tomas anticoagulantes. Consulta con tu médico si tienes dudas o afecciones crónicas. Busca siempre un profesional con formación y buenas referencias; la seguridad y la técnica hacen la diferencia.

Para aprovecharlo mejor: llega hidratado, evita el alcohol antes y después, y no te expongas a frío extremo tras la sesión. Combinar cupping con masaje terapéutico suele mejorar los resultados: el masaje trabaja los tejidos mientras el cupping facilita la circulación y libera adherencias.

¿Cuántas sesiones hacen falta? Depende del problema: para tensión reciente suele bastar 1–3 sesiones; para dolores crónicos puede necesitarse un plan de 4–8 sesiones espaciadas. Evalúa progreso con el terapeuta y ajusta la frecuencia según tu respuesta.

El cupping no es milagroso, pero puede ser una herramienta eficaz dentro de una rutina de cuidado corporal. Si te interesa, empieza con una sesión suave y observa cómo responde tu cuerpo. En Portal Masajes WebPime encontrarás artículos sobre técnicas complementarias como liberación miofascial, masaje deportivo y aromaterapia que combinan bien con cupping.

Tipos de ventosas: las de vidrio y las de silicona son las más habituales. Las de vidrio se usan con calor o con bomba; las de silicona permiten ajustar la presión manualmente y son ideales para pieles sensibles. El cupping deslizante ayuda a integrar el tratamiento con masaje, mientras que el cupping estático actúa más en la profundidad del tejido.

Deportistas lo usan para acelerar recuperación, reducir agujetas y mejorar flexibilidad. Si entrenas fuerte, coméntalo con tu fisioterapeuta para incorporar cupping a tu plan y evitar sobrecarga.

Pregunta todo lo que necesites sin miedo.

Guía Completa sobre la Terapia de Ventosas: Beneficios y Aplicaciones
jul, 28 2024

Guía Completa sobre la Terapia de Ventosas: Beneficios y Aplicaciones

La terapia de ventosas, conocida también como cupping, es una técnica ancestral empleada para aliviar dolores musculares y mejorar la circulación sanguínea. Este artículo ofrece una guía detallada para entender los beneficios, las diferentes técnicas y las aplicaciones médicas de esta práctica milenaria entrado en el mundo moderno.