Arte de la acupresión: qué es y cómo aplicarla en casa
¿Te duelen el cuello o la cabeza y no quieres medicarte? La acupresión usa los mismos puntos que la acupuntura pero presionándolos con los dedos. Es una técnica práctica que puedes aplicar en pocos minutos y que funciona bien para tensiones musculares, cefaleas tensionales y estrés diario.
La idea es simple: aplicar presión sostenida sobre puntos concretos para liberar tensión, mejorar la circulación local y activar la respuesta de relajación del cuerpo. No necesitas equipo: solo tus manos, un aceite ligero si quieres, y un poco de calma para concentrarte.
Puntos sencillos y cómo hacer la técnica
Aquí tienes puntos fáciles y efectivos. Mantén la presión firme pero sin dolor intenso. Respira profundo y aguanta cada punto 30-90 segundos. Si sientes hormigueo o dolor punzante, suelta.
Hegu (entre pulgar e índice): perfecto para dolor de cabeza y tensión facial. Presiona con el pulgar de una mano mientras sostienes con la otra. Alterna cada lado.
Jianjing (hombros): busca la parte más tensa del trapecio, a mitad entre cuello y hombro. Presiona y haz pequeños movimientos circulares para liberar nudos.
Cuello posterior (base del cráneo): coloca los pulgares a ambos lados de la nuca y aplica presión hacia arriba. Ideal para tensión que sube al cráneo y causa dolor de cabeza.
Zusanli (debajo de la rodilla): clásico para cansancio general y energía. Presiona a unos 4 dedos debajo de la rótula, ligeramente hacia fuera.
Ashi (puntos dolorosos): son puntos que aparecen donde más te duele. Presiona y sostén hasta notar alivio, siempre con cuidado si hay inflamación.
Cuándo evitarla y consejos prácticos
No uses acupresión sobre heridas, varices inflamadas, fracturas o piel con infección. Si estás embarazada evita puntos potentes en el abdomen y la zona lumbar sin consultar a un profesional. Para enfermedades crónicas, anticoagulantes o cardiopatías, pregunta al médico antes.
Haz sesiones cortas: 5–15 minutos por zona es suficiente. Combina la acupresión con respiración lenta y calor local si necesitas relajar músculos tensos. Si notas mareo, náuseas o empeoramiento del dolor, detén la técnica y consulta. La acupresión es segura para uso ocasional, pero no sustituye un diagnóstico ni tratamiento cuando el dolor persiste.
¿Buscas un resultado más profundo? Un terapeuta cualificado puede combinar acupresión con masaje terapéutico o técnicas miofasciales. Para empezar en casa, practica con calma, aprende a localizar los puntos y observa cómo responde tu cuerpo. Con constancia, notarás menos tensión y mejores noches de sueño.
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